La Sadaka

IMG_6406_opt (1)Una vez al año celebramos en Khamlia  “La Sadaka”.  ‘Sadaqah’,  celebración más conocida  como el festival de música gnaoua de Khamlia.

Durante tres días, la música  y los gnaouas son  los  protagonistas de la celebración, pero los preparativos comienzan mucho antes.

Aproximadamente quince días antes de ‘La Sadaka’, un grupo numeroso de músicos gnaoua de Khamlia recorre las casas de nuestro pueblo y de los pueblos vecinos  (Tanamouste, Tajaboute, Tiharin) para recoger alimentos y/o dinero que se utilizarán para preparar un cuscús de cordero que se servirá gratuitamente a todas aquellas personas que acudan a Khamlia el primer día del festival.

En cada casa, tocan un par de piezas y entonan una plegaria “Al fatiha”.

20160716_230340_optAl final de cada jornada el grupo de músicos cena en una casa del pueblo. Es un momento de convivencia,  de charla, de entretenimiento, ya sin el calor del día,  que ayuda a fortalecer el espíritu de ‘La Sadaka’.

La preparación del cuscús es un proceso artesanal, lento y laborioso que requiere de muchas horas de trabajo colectivo. El primer paso es elaborar la sémola que será el integrante fundamental del cuscús. Tres mañanas y tres tardes las mujeres  dedican a esta labor.

Mientras la desempeñan entonan canciones tradicionales y charlan animadamente.

El día que se sirve el cuscús la actividad en la cocina comienza muy temprano. A partir de las seis de la mañana se reparten las tareas entre las mujeres.  Unas se encargarán de preparar las verduras, otras de la carne, otras de cocer la sémola y otras de preparar el “tarouest” una sopa que se prepara para todos los niños de Khamlia y que ellos mismos van a recoger a lo largo de la mañana.

Bien temprano comienzan a trabajar también los hombres. Hay, entre otras cosas,  que acondicionar el recinto, señalizar las zonas de aparcamiento, levantar las haimas en las que se exponen los productos artesanales que hacen las mujeres de Khamlia (alfombras, pañuelos tejidos, muñecas, etc) y los  cuadros que diseñan los pintores del pueblo. Es un trabajo  que se hace durante la mañana del primer día del festival pero que ha sido meticulosamente preparado con anterioridad. Se establecen grupos y cada uno de ellos sabe cuál es el trabajo que tiene que realizar.

Todo está preparado ya para que empiece “La Sadaka”. Sobre las seis de la tarde comienza a sonar la música y los habitantes de Khamlia y los visitantes comienzan a vivir el Festival. En una zona del recinto acordonado se sitúan los músicos y comienza el desfile de hombres y mujeres  que participan activamente en la celebración.

Se entona “ la fatiha” (plegaria) y se reparte el agua bendita (que se bebe en tres sorbos  del ‘qraqueb’, castañuela)   para conseguir “la baraka” (fuerza divina otorgada por Alá a los músicos gnaoua y que éstos tienen la capacidad de transmitir) y suena la música que lleva a algunas personas a “entrar en trance”. Son momentos intensos, los sentimientos están a flor de piel.

Durante la celebración algunas de las personas que acuden al Festival entregan dinero y/o alimentos como señal de agradecimiento al pueblo  de Khamlia.

Cuando cae el sol es el momento de comer el cuscús. Cientos de bandejas se reparten entre los grupos de personas que han acudido a Khamlia y que degustan en el propio recinto del festival.

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Tras el paréntesis de la  comida vuelve a sonar la música hasta bien entrada la noche. Las mujeres acompañan a los hombres a entonar las canciones y bailan al son del ritmo.

 

La música gnaoua vuelve a ser la protagonista del segundo y tercer día del festival. Desde el atardecer y hasta el amanecer la música no deja de sonar.

Finalizado el Festival se organiza una reunión para analizar qué aspectos han salido bien y qué es necesario mejorar, principalmente en infraestructuras y organización,  en la siguiente edición de “La Sadaka”.IMG_6975_opt
Este año,  además, por primera vez,  al día siguiente de la conclusión del Festival los niños de Khamlia participaron en las labores de recogida de la basura que quedó en el recinto.20160729_104140_opt
Terminada esta dura tarea, disfrutaron de una sabrosa merienda:  refrescos, lácteos y m’samen se repartieron entre los colaboradores.IMG_6900_opt

IMG_6488_opt‘La Sadaka’ es mucho más que música y cuscús. Es un punto de encuentro entre los gnaouas que viven dispersos por todo el país,  es el reencuentro con las personas queridas que viven lejos y un  momento de fortalecimiento  de los lazos de amistad y de las raíces e identidad gnaoua.

Imágenes como esta se repiten muchas veces a lo largo de estos tres días y son el motor que nos mueve a organizar la celebración año tras año.

Si deseas vivir de cerca el Festival de Khamlia y conocer con detalle la cultura gnaoua ponte en contacto con Kasbah Casa Khamlia y te ayudaremos.

 

 

 

 

 

 

 

 

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